
En la consultoría, en la docencia e incluso en los trabajos con líderes, he tenido experiencias que me llevan a pensar que el cumplimiento de compromisos es algo que se puede dejar de lado.
En el programa de liderazgo del año pasado, uno de mis alumnos me comentó que un líder le había dicho que llegar tarde a cualquier reunión o compromiso le da un cierto protagonismo y mejora la imagen. Yo personalmente estoy en total desacuerdo con este punto de vista, creo que uno de los principios de un lider es ser el ejemplo a seguir por el resto de la gente y que el hecho de llegar a tiempo a cualquier reunión, es una muestra clara del compromiso y respeto por los seguidores, quienes están esperando que su lider sea el primero en hacer las cosas.
El cumplimiento a cabalidad de cada uno de los puntos definidos dentro de la propuesta de consultoría y en general de todo profesional, es uno de los elementos que más debería valorarse, pero en Bolivia vemos como el incumplimiento siempre puede ser aceptado por los clientes, sin tener en cuenta que es uno de los parámetros más importantes dentro del ejercicio profesional, la disciplina de cumplir en los compromisos adquiridos; siempre tendremos una razón para no lograrlo a tiempo y aveces yo me veo en la situación de cumplir con mis compromisos, pero mis clientes e incluso mis alumnos no logran lo mismo.
¿Será que hay algo que nos impide cumplir?
¿Será que es un problema cultural el incumplimiento?
¿Como podríamos cambiar este comportamiento?
Los clientes no siempre tienen la oportunidad de recibir un cumplimiento acorde a los compromisos adquiridos, pero cuando lo reciben estarán muy agradecidos y satisfechos, seamos el ejemplo, cumpliendo con nuestros compromisos en todos los sentidos; es un comportamiento que traerá más clientes satisfechos.

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